Espíritus de la luz: Una princesa bajo tensión
Hace unos cuantos meses tuve el placer de celebrar con vosotros mis primeros treinta días como biobloguero, dedicando un par de entradas a mi saga de videojuegos favorita, "The Legend of Zelda". Tomando a la noble princesa Zelda como embajadora, me apoyé en los Espíritus de la luz para hablaros de los extraños animales que dominan la bioluminiscencia, ya sea para atraer a las presas o protegerse de los depredadores; sin embargo, tal y como dije entonces, aún no he acabado con la joven soberana de Hyrule.Hay un par de cabos sueltos que reclaman ser explicados, aunque para ello la princesa deba estar sometida a una cierta tensión.
Los seguidores de la saga "The Legend of Zelda" hemos comprobado repetidamente el poder de las flechas de luz, las flechas sagradas que solíamos obtener al final de la aventura y nos venían tan bien en la lucha contra el malvado Ganondorf. El efecto de estos proyectiles era siempre el mismo: un destello cegador de luz blanca seguido de una serie de descargas eléctricas que paralizan al enemigo, momento que aprovechábamos para empuñar la espada, y darle un par de mandobles.Visto así, el funcionamiento de las flechas de luz resulta idéntico al de la moderna pistola de electrochoque o taser, ese arma que usan los policías en ciertas partes del mundo para torturar a los sospechosos sin dejar señales (como en este vídeo). No quiero meterme en asuntos polémicos sobre la brutalidad policial; tan solo ha de quedarnos claro que, al parecer, la flechas de la princesa Zelda basan su poder en la electricidad para dejar indefenso al enemigo.
Los depredadores batipelágicos, como los rapes de profundidad de los que tanto hemos hablado, emplean de manera similar la bioluminiscencia para atraer a las presas hasta dejarlas al alcance de sus mandíbulas; pero a pesar de que su resplandor no tiene relación alguna con la electricidad, los animadores de la película "Buscando a Nemo" no pudieron resistirse a incluir zumbidos eléctricos en la escena del rape abisal (oídlo si no os lo creéis). Ya os conté en su momento que la bioluminiscencia no es más que una reacción química donde la luciferina desprende una luz azul-verdosa al oxidarse, gracias a la acción de la enzima luciferasa y un aporte de energía en forma de ATP.
La electricidad no tiene nada que ver con la bioluminiscencia, y si aún hay gente que las sigue confundiendo es porque desde que a finales del siglo XIX se inventó la lámpara incandescente, los humanos hemos asociado fuertemente la idea de luz con la de electricidad, hasta tal punto que aún hoy nos seguimos quejando del precio de la "factura de la luz" o, en ocasiones, cuando hay una fuerte tormenta "se nos va la luz". Va siendo hora de poner las cosas en su sitio y os hable de la bioelectricidad.
La bioelectricidad consiste en la generación de una tensión o diferencia de potencial eléctrico más o menos intensa mediante las reacciones químicas típicas de las biomoléculas, es decir, es la electricidad producida por la materia viva mediante sus propios medios. Podríamos llegar a pensar que los casos de criaturas bioeléctricas son muy raros y circunstanciales, casi como meras curiosidades dignas de ser tomadas por "poderes paraanormales"; pues no lo penséis. La bioelectricidad es un fenómeno muy extendido entre los seres vivos, con un fundamento puramente biológico y cuya importancia para la vida es difícil de imaginar. Sin ir más lejos, nuestro mismo sistema nervioso se basa en la electricidad biológica.
Voy a intentar explicarlo. El sistema nervioso, tanto el nuestro como el de todos los "animales verdaderos" o eumetazoos, está constituido por un conjunto de células conocidas como neuronas, conectadas unas con otras formando una red que se extiende por todo el organismo. Durante la historia evolutiva han aparecido ciertas adaptaciones con el fin de optimizar la red neuronal, como aglomerar millones de neuronas en una sola masa para formar un cerebro pensante; aunque a fin de cuentas, todas las neuronas desde las de un chimpancé hasta las de la más transparente de las medusas utilizan la bioelectricidad de idéntica forma.
Las neuronas son una clase de células muy especializadas, exclusivas del sistema nervioso animal, y que se distinguen facilmente por su aspecto estrellado tan característico. No obstante, lo que mejor define a las neuronas es el comportamiento eléctrico de su membrana plasmática. Distribuidas por toda su superficie, existen millones de enzimas transportadoras bombeando cargas eléctricas positivas hacia el exterior de la neurona, creando así una tensión electrica entre el medio externo y el interno, que se quedan con carga positiva y negativa respectivamente.Este proceso es muy semejante a lo que ocurre cuando, por ejemplo, recargamos un teléfono movil enchufándolo a la red eléctrica. Al igual que las neuronas, la batería del movil disocia las cargas positivas de las negativas y las aisla junto a las conexiones en compartimentos separados por una lámina de material aislante. Terminada la carga, tenemos una batería preparada para ser usada en nuestro beneficio con una tensión electrica de unos 4 voltios.
¿Y que objetivo tiene la diferencia de potencial en el sistema nervioso? Las neuronas están continuamente gastando energía "a punta pala" para mantener constante una ridícula tensión de 0.07 voltios, siendo esta la causa de que en los humanos solo el sistema nervioso consuma alrededor del 40% de los nutrientes que tomamos con nuestra dieta. Bombear cargas es una ardua tarea que necesita invertir mucha energía. Tal derroche de recursos debe tener una buena razón.Sí que la tiene. Una neurona cargada a su tensión normal de 0.07 V se encuentra en realidad en estado de reposo, como si estuviera esperando una orden, una señal para actuar. Cuando una neurona recibe el estímulo apropiado reacciona deteniendo inmediatamente sus enzimas transportadoras. Las cargas positivas vuelven a penetrar en su interior y se libera la tensión eléctrica acumulada en su membrana. La neurona se descarga de golpe; e inicia una reacción en cadena que obliga a sus compañeras a descargarse a su vez, y estas a sus vecinas... hasta que de algún modo u otro la señal alcanza los músculos adecuados y se ejecuta la respuesta al estímulo.
Enviada la señal, las neuronas recuperan rapidamente su tensión y regresan a su estado de reposo, listas para soltar otra descarga.En pocas palabras, el sistema nervioso funciona como una red de acumuladores eléctricos interconectados que gastan ingentes cantidades de energía química para mantenerse cargados, pero al recibir un estímulo reaccionan liberando la tensión eléctrica, comunicando la señal a sus compañeras y estas a los músculos. Quizá este mecanismo de acción no sea tan rápido como un auténtico hilo de metal conductor, aunque sí es preferible al sistema endocrino y sus hormonas.
Bien. Ahora ya sabeis que un modelo biológico puede generar una tensión eléctrica sin demasiada dificultad y ponerla a su servicio como sistema de comunicación raudo y eficaz. Aunque no todo son ventajas: la producción de bioelectricidad es costosa y peligrosa. Los animales que disponen de un sistema nervioso desarrollado se ven obligados a buscar alimento sin parar si desean mantener en guardia a sus neuronas, y, por si fuera poco, existen temibles depredadores capaces de sentir los diminutos campos eléctricos generados por el sistema nervioso de sus presas.

El popular ornitorrinco (Ornithorhynchus anatinus), pese a que mucha gente lo toma como un mamífero antiguo e inepto, es realmente un depredador lacustre adaptado de forma soberbia a cazar en unas aguas donde los ojos no siempre son útiles. Su inconfundible pico está recubierto por hileras de organos electrorreceptores muy sensibles que pueden discriminar sin error a un indefenso gusano entre el fango y las piedras. Para localizar a sus presas, el ornitorrinco no tiene más que acercarse al fondo y remover el sedimento para asustarlas. Las descargas eléctricas que envíen el sistema nervioso de las presas a sus músculos serán su perdición.
Los tiburones y las rayas, todos ellos peces pertenecientes a la subclase Elasmobranquios, tienen un sistema de organos electrorreceptores todavía más agudos que el hocico del ornitorrinco: las ampollas de Lorenzini. Dispuestas en huecos alrededor del morro, estos organos sensitivos están finamente adaptados para percibir los sutiles campos eléctricos generados por las neuronas y los músculos desde varios metros de distancia. Un tiburón patrullando por su territorio es capaz de detectar sin esfuerzo el latido del corazón de un pez plano oculto bajo la arena. Gracias a este sistema de electrorrecepción, además de sus ya potentes sentidos del olfato y el oido, los tiburones y las rayas navegan por el océano sin perderse ningún detalle: oyen un chapoteo en la lejanía, les atrae el olor de la sangre en el agua marina, y las neuronas de la víctima guían a sus fauces.
Ya estan explicados los conceptos básicos. Lamento mucho haberos hecho pasar por este mal trago lleno de células y cargas eléctricas, pero era necesario para poder meteros en contexto. Asimismo, ruego que la explicación simplificada que habeis leido aquí no despierte la ira de físicos y neurólogos. Mi humilde intención es que los neófitos lo comprendiesen*, no más. En la próxima entrega de esta serie, conoceremos a los verdaderos animales eléctricos que han logrado ganarse el título de "espíritus de la luz" y, de paso, la princesa Zelda nos demostrará un viejo refrán que no hemos de olvidar: "Pez que lucha contra la corriente, muere electrocutado".
* De todas formas, si tenéis alguna duda os la resolveré con muchísimo gusto.























17 comentarios:
Ahora sí me ha quedado claro, Darkro. Electrizante. :)
Es curioso que evolutivamente hayamos obtenido algo como el cerebro a base de acumular simples neuronas en esa protuberancia que tenemos encima de los hombros, en lugar de haber mejorado el sistema de comunicación entre células nerviosas como punto de partida.
Neuronas "de medusa", heredadas tal cual de un antepasado común todavía más simple. Jo, la evolución parece hecha de retales :D . Aunque quizás la inteligencia sea algo definitivamente sobrevalorado como rasgo adaptativo. No sé, no sé...
Habrá que preguntárselo a esos bichos eléctricos del siguiente post, que intuitivamente yo diría que están más evolucionados que nosotros. Voy buscando unos guantes de goma por si acaso... :D
cada vez que leo tus post me siento primero mas tonto por ver cuantas cosas ignoro y luego tras leerlo y mas o menos entenderlo me siento mas inteligente XDDDDD
en este jardín florecen muchos conocimientos, sigue polinizando este tipo de sabiduría XD.
Mal trago dices... ¡ni mucho menos! Otra entrada magistralmente planteada para divulgar el fascinante mundo de la Biología. Te ha quedado de lujo Darkro!
Y ya me has vuelto a poner los dientes largos, a la espera de que publiques la entrada que anuncias en la esquina superior derecha... ¡¡¡¡La flora de las películas de animación: Shrek!!!! Me encanta y me sé las tres películas casi de memoria... mientras que mi pequeña Marta ve las pelis, yo voy diciendo algunos de los diálogos y nos reímos un montón... jejejeje. Un saludo ;)
¡Bioelectricidad! Es interesantísimo,y sobretodo tus "metaforas" al asociarlo con la princesa Zelda.
Estoy con Carlos Lobato, mal trago para nada, es una entrada brillante y nunca mejor dicgo ;) ¡Estoy esperando ya la próxima entrada!
¿Se han mencionado en algun post pretérito las anguilas eléctricas esas, terror de las aguas y hacedoras de viudas? En caso negativo, me da a mí que se hará en el futuro...
Y otra cosa, ¿Qué le ha dado este mes a todo el mundo con los ornitorrincos? Tu, el canal Odisea...¿Es que nadie va a pensar en los niños?
Otro reto para ti: Bioelectricidad y Sith, relación si la hubiera.
Y como viene siendo propio de mi, un comentario gracioso: ¡Vuestra merced me ha iluminado! (el "electrizante" ya me lo han quitado, pardiez) (¡Por Dawkins, me estoy convirtiendo en el payaso de la blogosfera!)
mira que la gente nunca me cree cuando digo que el cerebro consume hasta el 40% de la energia...
entretenida entrada como siempre enlazando muchisimos temas;)
Rano: Esa era mi intención, que os quedase claro :D
Es curioso, y ese hecho demuestra el comportamiento chapucero de la evolución. La evolución no busca la mejor manera de coordinar las células de los organismos, si no algo que funcione mejor que lo ya existente.
¿Como mejorar la red neuronal difusa de lps cnidarios? Que tal aglomerando unas cuantas neuronas que centralicen las comunicaciones, un cerebro. Y, como dirían en la biblia, "la selección natural vió que esto era bueno", ¡pero podría haber sido mejor aún!
De acuerdo contigo estoy. La inteligencia está muy sobre valorada; de hecho, solo hay que mirar a los insectos para darse cuenta que un cerebro desarrollado no lo es todo.
¿Guantes de goma? No nos vendrán mal XD
Naota: Vas a sacarme los colores! XD Pues que sepas que tú también me has enseñado mucho, mi buen Naota. Esto es lo bueno que tiene la blogosfera: intercambio de información, descubrimiento a todo pasto y tanto por aprender...
Dalo por hecho!
Carlos: Gracias, Carlos! Al final ha merecido la pena tantas vueltas que le tuve que dar a como explicar lo de las neuronas y el sistema nervioso. Ufff! Lo siguiente será mejor ;D
Shrek es el puñetero amo, tendré que currármela bien currada ¡Viva Shrek!!! (No sabes cuanto me he reido imaginándote hablando como Shrek o Asno XDDD). Ya que hablas del tema, voy a necesitar de tu experiencia con cierto tema... te mantendré al corriente!
Guanlong: La princesa Zelda es uno de mis amores platónicos, así que si puedo relacionarla con un tema tan interesante como la bioelectricidad, mucho mejor ;D
Menos mal que no lo habeis considerado un "mal trago"; temía que os aburriese tanta neurona, pero os aseguro que era necesario para la próxima.
Esta vez no tendréis que esperar tanto!
Lombarda: Pues no, aún no he dicho ni "pio" sobre ellas, aunque tus presentimientos no van mal encaminados. Vuestro instinto os sirve bien, mi señor :p
¿Y que sé yo? Te juro por el amor de Nayru que no tenía constancia de algún documental reciente que hablase del ornitorrinco (o eso o es que me he olvidado).
Pobres niños, nadie piensa en ellos XD
¿Bioelectricidad y Sith? Precisamente en eso me basé para el secreto de la senadora Amidala. Los midiclorianos le daban sensibilidad a las células nerviosas para sentir y manipular de alguna manera los campos electricos a voluntad, y así poder lanzar rayos por las extremidades, por ejemplo. Descuida, que esto ya lo veremos más adelante en Espíritus de la luz... Tu reto no quedará impune... :D
Ahora en serio. Desde que te conocí con "el leviatán atlante" nunca te he considerado un payaso ni un gracioso. Puede que esta entrada te haya resultado electrizante y te haya iluminado las ideas, pero aquí el único tío "con chispa" eres tú. ¡Larga vida a Eefrit Lombarda!
Gouki: Gracias! Me alegro de que te haya gustado, y esto solo es el principio :D
Y que cierto es ¿Tan dificil es entender que el organo más importante para nosotros es el que más recursos consume, y, que de no ser así, no habría ningún recurso para consumir?
Te ha salido una vez más una entrada espectacular. Me parece muy difícil explicar algo tan complejo de forma tan sencilla, te felicito.
Ese tipo de ejemplos que utilizas es de lo mejorcito para conseguir la comprensión de los "no iniciados".
Y, aunque sea viejo el refrán, yo no lo conocía. Siempre se aprende algo ;)
De todos modos, me queda una duda, en relación a que el sistema nervioso consuma 40% de los nutrientes. Cuál es entonces el % que gastamos en mantener la temperatura corporal? Porque yo pensaba que sólo éste sobrepasaba ya el 60% de la energía que obtenemos (una vez que tenía idea que el consumo energético de los reptiles era tan sólo 15% del de los mamíferos), y vaya, nos queda mal la cosa en ese caso. Estoy ya muy desfasado y/o olvidado? Probablemente si, pero confírmamelo si puedes. Y gracias.
Saludos.
Excelente entrada. Me gusta mucho la forma, clara y precisa, que utilizas para explicar la información contenida en tus intervenciones. Felicidades por el blog.
La verdad es que la parte del ornitorrinco es arto interesante
Aureus: Gracias, hombre! Sí que me costó hacer lo que cuentas, sobre todo siendo un tema que a mí en verdad no me gusta mucho (citología, bioquímica, uaghhh!). Me alegro mucho de que me hayais entendido :D
¿No lo conocías? Vaya!
Un asunto peliagudo el que me presentas. Cuando puse ese dato del 40% lo hice por que estaba seguro de que lo había leido en un sitio de confianza, y por fortuna, luego Gouki lo confirmó. Ahora bien, este dato no sé muy bien a que se refiere, es decir, si se refiere en concreto a los humanos o es una media entre todo el reino animal. Naturalmente los reptiles dedican un porcentaje mayor de sus recursos al sistema nervioso que los animales homeotermos.
Tambien es posible que esta medición del 40% se haya hecho en las condiciones en las que se mide la tasa metabólica basal (TMB): en reposo y a una temperatura "agradable". Como en estas condiciones el cuerpo no necesita luchar por mantener su temperatura constante, pues el porcentaje de recursos reclamados por el SN será mayor, quizá el 40%.
Al menos eso creo...
Wintermute: ¡Bienvenido al Jardín de Suiseiseki! Muchas gracias! ¿Clara y precisa? Que va. Si todavía soy un padawan medio perdido con mucho que aprender :D
Te enlazo en el Jardín! PD: Se escribe "corolario". ;)
Lightdragon: Cierto. Después de tanto darle vueltas a las neuronas y las descargas electricas, venía bien ver la bioelectricidad en funcionamiento con el ornitorrinco :D
Uhm... a riesgo de haberlo entendido a medias y meter la pata, te diré que si mal no recuerdo de mis (ya lejanas en el tiempo) clases, la parte bioquímica en el funcionamiento de las neuronas es tanto o más importante que la eléctrica, no se limita sólo a mantener el potencial para que puedan producirse las descargas.
La liberación y captación de neurotransmisores es un proceso muy complejo que permite que el cerebro realice un montón de funciones distintas a partir de la misma estructura. Los impulsos nerviosos son clave, sí, pero sobre todo para que los neurotransmisores puedan hacer su trabajo. :)
Un saludo,
Sibila.
Al contrario. Es evidente que lo has entendido a la perfección, puesto que has visto una de las ausencias más notables de mi explicación: los neurotransmisores.
Los neurotransmisores son biomoléculas (algunas tan simples como el pequeó aa glicina) que se encargan de transmitir el impulso nervioso a traves del espacio interneuronal o sinápsis, es decir, el hueco que queda entre una neurona y otra.
Cuando una neurona se descarga al recibir un estímulo, los neurotransmisores pasan a la neurona adyacente y la obligan a descargarse también. Esta, a su vez, manda a sus propios neurotransmisores a la siguiente, y así.
Ciertamente, el impulso nervioso y los neurotransmisores trabajan juntos el uno con el otro, aunque en mi opinión estos últimos solo sirven como control, por si en algún momento el cerebro requiere aislar cierto grupo de nervios.
Es más; los neurotransmisores ralentizan el funcionamiento nervioso, y sirva como prueba el hecho de que los nervios suelen estar formados por neuronas de gran longitud (hasta un metro) para limitar en lo posible los saltos que han de darse entre neurona y neurona.
Cuan cierto es que "la potencia sin control no sirve de nada". Los neurotransmisores controlan estrechamente la transmisión del impulso en el cerebro, donde prima el control. Mas en los nervios, donde lo importante es la velocidad, la electricidad cobra protagonismo.
Al menos eso creo...
¡sí! reivindicando al ornitorrinco!!
los peces abisales siempre han sido espectaculares... una fealdad muy hermosa!
Tienes toda la razón, en los nervios, la velocidad es lo fundamental.
Los neurotransmisores son más relevantes a nivel del SNC, aunque también tienen sus desventajas, claro... luego el cuerpo interpreta sustancias externas como compuestos endógenos y nos pillamos un colocón curioso a base de agonistas. ;P
La evolución tiene estas cosas, hace que compartamos con el resto de los seres vivos muchos mecanismos básicos, aunque los usemos de manera diferente.
Jee, y respecto a lo de compartir mecanismos básicos con el resto de los seres vivos, os paso un enlace sobre el descubrimiento de proteínas sinápticas en las esponjas que enlaza muy bien con este post de Darkro.
"¿Sueñan las esponjas de mar con ovejas porosas?"
http://lacomunidad.elpais.com/apuntes-cientificos-desde-el-mit/2009/7/17/neuroevolucion#comments
Es la leche... ;)
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