La Flora de las películas de animación I: El Rey León
Muchos de vosotros pensaréis que a pesar de que este blog se llama "El jardín de Suiseiseki", apenas he hablado de los vegetales desde sus comienzos, sin contar alguna que otra entrega aislada de la crónica de "El tercer bando". Tenéis toda la razón. Aunque siendo mamíferos nos sentimos instintivamente atraidos por el movimiento de los otros animales, ya va siendo hora de que nos las veamos con el reino Plantas.
Como os dije en el estreno de "Monstruos contra alienígenas", el cine animado resulta muy superior frente al tradicional gracias a poder crear cualquier situación, efecto o personaje imaginable teniendo tan solo como límite la propia creatividad de los guionistas y la potencia gráfica de los equipos informáticos. No obstante, es precisamente ahí donde radica la complejidad del cine de animación. Cuando un mundo nace sobre una hoja o archivo en blanco, todo debe ser creado desde cero, desde los tranquilos movimientos de un predador acechando a su presa hasta el brillo en la mirada de una hermosa doncella.Nada puede ser dejado al azar. Un cineasta tradicional que quiere rodar entre árboles no tiene más que coger sus bártulos, irse al bosque más cercano con los actores y gritar "¡Acción!"; pero un animador deberá pensar en todo: árboles, hierbas, sombras y hasta la última hoja mecida por el viento.
Por ello, y para colocarle el broche de oro a la "Semana de El Rey león", voy a aceptar el consejo de nuestro buen amigo Carlos Lobato y comenzaré a hablaros sobre las plantas que aparecen en las películas animadas acompañando a los personajes. No suelen tomar parte en el argumento, y rara vez nos fijaremos en ellas, pero justo es que las conozcamos pues sin ellas muchas obras maestras de animación perderían su encanto.
Dichas mis razones, empecemos con la flora de "El Rey León".
La mayor parte del argumento de la película transcurre en la sabana africana, un ecosistema caracterizado por las altas temperaturas durante todo el año y un régimen de lluvias lo bastante abundante para evitar la desertización, pero insuficiente para la existencia de espesos bosques, por lo cual la vegetación se reduce a plantas de bajo porte en forma de hierbas, gramíneas sobre todo, y algunas especies arbóreas adaptadas a estas condiciones.
Las gramíneas, miembros todas ellas de la familia Poaceae, se han caracterizado desde su aparición a finales del Cretácico por ser unas plantas muy duras capaces de regenerarse velozmente a partir de sus rizomas subterráneos (si no, preguntadle a nuestra jardinera que opina sobre la grama). Las gramíneas, como el Lolium, pueden sobrevivir sin ningún problema a ataques de búfalos hambrientos y miles de pasadas con la cortacesped, siendo esta y otras cualidades las que hacen que desplacen a otras herbáceas competidoras y se hayan convertido en la base nutricional de incontables animales alrededor del mundo, incluidos nosotros mismos.
Sin embargo, esconden un secreto. A primera vista sus hojas y tallos parecen un alimento fresco y muy tierno, pero nada más lejos de la realidad. Las gramineas están protegidas con millones de cristales microscópicos de sílice dispuestos en células especializadas de su epidermis que vuelven a estas hierbas un bocado muy doloroso de masticar. Debido a su dureza (7 en la escala Mohs), estos gránulos minerales pueden desgastar sin esfuerzo los molares de los herbívoros al ser rumiados junto con las hojas. Para que os hagáis una idea, sería como masticar arena de playa. Las gramíneas serán pequeñas, pero si un animal pastador pretende alimentarse de ellas tendrá que afrontar de alguna forma su coraza de puro cuarzo.Por suerte, en la flora de "El Rey león" existen otras plantas que contribuyen a la diversidad de los herbívoros de la sabana al ser algo más sencillas de tragar que el pasto, aunque no mucho más.
Las acacias se cuentan entre los árboles más típicos de la sabana africana. Concretamente, la acacia paraguas (Acacia tortilis) nos la podemos encontrar con suma facilidad en los escenarios de El Rey león, dando sombra a los personajes. Por extraño que pueda parecer dado su tamaño, las acacias pertenecen a la familia Leguminosas o Fabaceae junto a otras plantas herbáceas muy comunes en nuestra dieta como son las lentejas, los guisantes o la soja.

La primera linea de defensa es un frente de afiladas espinas que crecen entre sus hojas, unas espinas largas y aceradas que hablan muy en serio. He tenido la fortuna (o desgracia, pensarán algunos) de encontrármelas en algunos de los familiares ajardinados de las acacias africanas, como la acacia negra (Gleditsia triacanthos), y los arañazos en mis manos dan fe de lo agresivas que pueden llegar a ser. Su misión es proteger las hojas, y están fabricadas a conciencia con el material más duro que pueden producir las plantas. No son de simple madera, si no de esclerénquima, el mismo tejido vegetal acorazado que otorga resistencia a las nueces o los huesos de melocotón.Además de las espinas, las acacias también disponen de taninos venenosos en sus hojas y multitudinarios ejércitos de hormigas a su servicio, pero ya trataremos el tema en otra ocasión. Tan solo deber quedaros claro que estos árboles no están indefensos, ni mucho menos.
Hablemos del lujoso apartamento de soltero de Rafiki. Está situado entre las ramas de un gran árbol solitario que es evidentemente un baobab (Adansonia digitata), la especie arbórea más representativa y espectacular de la sabana africana. Llama mucho la atención por su gran tamaño y su tronco grueso e hinchado, hasta el punto de convertirse en el icono de toda la flora de África, aunque también existan otras especies de baobab en Madagascar y Australia.
No puedo dejar de mencionar al "pan de mono" (por favor, no confundir con "pandemonium"), el nombre por el que se conoce popularmente a los frutos del baobab. El bueno de Rafiki les ha encontrado algunos usos más aparte de consumirlos como alimento: siempre tiene un par de ellos en su bastón, como las calabazas de los peregrinos; sus cáscaras vacías le sirven como recipientes para hacer pinturas de distintos colores; y, aunque esta idea puede sonar descabellada, es posible que Rafiki descubriera un método para elaborar bebidas alcohólicas con estos frutos.
Me explicaré. Al contrario de lo que nos muestran varias veces en la película, la pulpa del "pan de mono" no es de ninguna manera líquida o cremosa, si no que más bien tiene una textura similar a la del cartón; sin embargo sí que es muy dulce. Mi hipótesis es que mucho antes de que hayan madurado por completo, Rafiki inyecta en cada uno (sin romperlo ni arrancarlo) un coctel de levaduras que él mismo recolecta a partir de frutos en descomposición. Después solo tiene que esperar a que las levaduras fermenten el almidón de la pulpa y lo conviertan en alcohol etílico. Fácil. No sería la primera sustancia dulce que a los hominidos se le ocurre fermentar para producir bebidas espirituosas, como los granos de cebada para la cerveza; ni nuestro mono el primer chamán que empinando el codo logra mirar "más allá de lo que ve".
Asimismo, en el hogar de Rafiki encontramos una buena muestra de sus altos conocimientos como curandero tradicional. Junto a uno de los recipientes con pintura, podemos ver algunas florecillas que no se parecen en nada a las ostentosas flores del baobab, que por cierto están hechas para ser polinizadas por murciélagos. Esas inflorescencias son algunos especímenes de manzanilla (Matricaria chamomilla), una planta herbacea perteneciente a la familia Compuestas con unas reconocidas propiedades medicinales. A lo mejor el sabio Rafiki se toma una infusión de vez en cuando, o las consume directamente.
Vayamos acabando. Mientras Nala y Simba cantan "Oh, yo voy a ser el Rey León" y le hacen muecas al pobre Zazú junto a un arroyo, al fondo se pueden distinguir unos cuantos papiros (Cyperus papirus); una planta adaptada al medio lacustre especialmente conocida por ser el material de escritura de los antiguos egipcios. Los papiros forman parte de la familia Cyperaceae, grupo hermano de las gramineas con las que comparten la armadura de sílice en la epidermis y la tenacidad de sus rizomas subterráneos.Seguramente os preguntaréis por qué no he dicho nada de la vegetación selvática de África, como la que aparece en el valle fluvial donde Timón y Pumba disfrutan del Hakuna Matata. Esta entrada quería dedicarla exclusivamente a la sabana, porque es el ecosistema que mejor de identifica con El Rey León y porque hay otras películas de animación que muestran con más detalle los bosques tropicales y su flora, sobre todo en cierto clásico Disney.
Por eso, para terminar solo quiero resaltar un detalle más. Cuando Timón y Pumba hacen de "cebo vivo" para distraer a las hienas antes de la batalla final, Timon se pone a bailar el "hula-hula" ataviado con el vestuario tradicional, aunque con materiales africanos: una falda de hojas de palmera datilera (Phoenix dactylifera); una guirnalda de flores violeta, como la violeta africana (Saintpaulia ionantha); y una hermosa flor sobre la cabeza que es sin duda un hibisco (Hibiscus rosa-sinensis), un símbolo característico de las islas Hawai y que aún le sigo dando vueltas de donde rayos la sacó Timón. Quizá nunca lo sepamos.Bien, visitantes. Con esta pequeña revisión botánica podemos dar por clausurada en el Jardín de Suiseiseki esta serie de entradas dedicada a "El Rey León". Fueron redactadas con mucha ilusión y frikismo por nuestra parte, y solo esperamos que leyendolas hayáis aprendido tanto como nosotros haciéndolas. Muchas gracias a todos.























14 comentarios:
Qué maravilla de entrada! Y además de para finalizar de manera grandiosa nuestra semana del Rey León, te servirá para empezar una serie de entradas que esperaremos con ansias todos tus seguidores. Enhorabuena por tu buen trabajo, amigo Darkro! ;)
ha sido una semana cojonuda, sí señor!!
Carlos: Gracias, Carlos! Una vez más un camino que acaba abre otro nuevo. Haré cuanto pueda por estar a la altura :D
Orofëa: Di que sí! ;D
¿Cómo? ¿Ya está? ¿Ya ha terminado la semana?
¡Exijo una satisfacción!
las copas de las acacias tiene esas forma para que los hervivoros no las alcanzen?o¿es precisamente la accion de los hervivoros la que elimina toda la parte inferior dando esa forma de copa?
por cierto una entrada genial eh!!
como siempre, ese rigor científico y esa capacidad de análisis que tanto caracterizan al jardín de Suiseiseki.
nunca me decepcionan tus entradas.
adiós semana del rey león XD
Excelente final que para casualidad coincide con mi cumpleaños jejeje . Excelente como siempre
Uau... me ha encantado, pero quiero más!!!!!!!!! Seguro que hay material para hacer una semana del Rey León 2.0...
Enhorabuena!!!!
Lombarda: ¡Hasta aquí pesca'o vendido! Si quieres una satisfacción, ya sabes... ¡Pistolas al alba! XDD
Gouki: Gracias!
Hum... ¿hereditario o adquirido? Una pregunta interesante, compañero. Habría que ver si las acacias adultas hacen crecer las yemas latentes del tronco para intentar reparar el daño hecho por los herbívoros, pues de ser así sería adquirido, pues la acacia está gastando recursos para regresar a su forma original.
Yo creo que no. ¿Por que invertir recursos en unos brotes que van a ser arrancados rapidamente en vez continuar creciendo por arriba lejos de los herbívoros? Si después de tantos millones de años de evolución conjunta con los herbívoros las acacias no han captado la indirecta...
Naota: Gracias! Me alegro mucho de que te guste, y espero seguir así sin decepcionarte :D
Adios semana! XD
Adri: Gracias! Un pelín tarde, pero que tengas un muy feliz cumpleaños, amigo! Ya van 16!
Virginia: Gracias! jajaja, quizá para el aniversario de la semana hagamos algo más. Tienes razón, se nos han quedado unas cuantas cosas en el tintero, pero no podemos hablar continuamente de los mismo.
Como Rafiki decía: "Cambiar es bueno" ;D
darkro ni las acacias no pueden dirigir su evolucion, ni existe el lammarkismo.
ademas las acacias en ausencia de hervivoros no adquieren esa forma de copa alta.
Gouki, las acacias en ausencia de herbívoros no sobreviven de ninguna forma. Se ha comprobado (aunque ahora mismo no me acuerdo donde lo leí) que una acacia privada del estres continuo de los hervíboros termina siendo devorada por hordas de insectos defoliadores, ya que como no tiene a grandes herbívoros a los que ahuyentar no produce nectar y las hormigas la abandonan a su suerte. Sin hormigas que la defiendan, no durará mucho.
Ya sé que el lamarkismo es una patraña, pero lo que he dicho tambien puede expresar se en términos de selección natural.
Por ejemplo, una estirpe de acacias que en vez de molestarse en producir más y más brotes laterales invirtiese toda esa energía en producir semillas o nectar para su "ejercito privado", tendría una descendencia más numerosa que otras acacias.
darkro, olvidas que un acacia pequeña crece a partir de una arbol mas bajo y pequeño, entonces TODAS las ramas se ven afectadas igual ante los hervivoros, entonces la seleccion natural poco puede favorecer el inhibir las ramas laterales si las demas sufren la misma accion.
el arbol dejaria de crecer a lo ancho y A LO ALTO.
Ademas si nos ajustamos a ver las acacias jovenes vemos que no se da esa situacion que tu dices, puesto que producen ramas laterales.
saludos
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